Antes de ganar su plaza en el Festival de Eurovisión, Sarah Bonnici tuvo que ganarse primero a Malta en el Malta Eurovision Song Contest. Y lo consiguió. Llegó a la final nacional de Malta con un mono negro, proezas vocales y un baile muy picante. Tras la votación del jurado y del público, terminó con una gran ventaja.
Sarah ha recibido clases de canto de Miriam Christine, que fue la participante maltesa en Eurovisión en 1996, interpretando In A Woman’s Heart en el concurso de Oslo. Miriam animó a Sarah a participar ella misma en concursos, y de ahí pasó a conseguir el 3er puesto en Malta Junior Eurosong en 2009.
Antes de ganar su plaza en el Festival de Eurovisión, Sarah Bonnici tuvo que ganarse primero a Malta. Y lo consiguió. Llegó a la final nacional de Malta con un catsuit negro, proezas vocales y un baile muy picante. Tras la votación del jurado y del público, terminó con una gran ventaja.
Sarah ha recibido clases de canto de Miriam Christine, que fue la participante maltesa en Eurovisión en 1996, interpretando In A Woman’s Heart en el concurso de Oslo. Miriam animó a Sarah a participar ella misma en concursos, y de ahí pasó a conseguir el 3er puesto en Malta Junior Eurosong en 2009.
El lugar más extraño en el que Sarah ha actuado es una cocina, que podría ser el extremo opuesto al escenario de Eurovisión. También ha actuado en grandes festivales y eventos. Y ahora puede añadir el mayor concurso musical del mundo.
Sarah estará acompañada desde casa por su perrita Lilly, una King Charles Spaniel, y su gata persa Spice, la cual adoptó. Esperamos que durante su estancia en Malmö pueda programar algunos Facetimes con ellas para amenizar esos largos días.