Opinión
El ex-miembro de Auryn, Blas Cantó, vuelve a Eurovisión 2021. Esta vez pisará el escenario con su canción «Voy a Quedarme». La preselección española «Destino Eurovisión» se celebró de nuevo. Esta consistió en una votación solamente de público entre dos canciones elegidas para Blas: Una balada y una upbeat (más bailable).
La gala de la preselección se hizo demasiado larga para lo que era. Fue un caos. Las canciones, que era lo verdadero importante, se pusieron en los primeros 10 minutos de la gala, y el resto de horas se dedicaron a actuaciones sorpresa y vídeos del pasado de Blas. Como si fuera la gala de Nochevieja. Cualquiera de fuera de Europa que estuviera viéndolo seguramente cerró su ordenador de lo aburrida y poco relevante que fue. Para el colmo, trajeron de artistas invitados a Cepeda y Roi, que en el pasado mancharon el nombre de Eurovisión con sus comentarios despectivos y fuera de lugar. Pero ahora sí les conviene ganar dinero gracias al festival.

Dramas a parte, «Voy a Quedarme», la balada, ganó por un porcentaje algo menos ajustado de lo que se esperaba. Lo cierto es que la canción es muy buena para escuchar con tus cascos o en la radio. Es una buena canción en sí, pero no para Eurovisión. Sí, en el festival cabe todo tipo de géneros y música. Pero tienes que tener una canción que sea algo recordable o memorable por algún motivo (tanto por el look extravagante, por la letra, por los ritmos diferentes o porque el ritmo se te pegue). Y Blas no tiene eso este año. Una puesta en escena bonita y una canción de la misma índole, pero no competitiva. De todos modos, es mejor que «Universo», la del año pasado. Aunque esa quizá sí que valía más para el concurso.
La vida de Blas Cantó ya la expusimos en el blog del año pasado. Échale un vistazo.